La senadora del PAN Lilly Téllez fue detenida la madrugada del jueves en su domicilio de la colonia Del Valle, Ciudad de México, acusada de mantener a 11 trabajadores migrantes centroamericanos en condiciones de esclavitud en un taller de costura clandestino durante 16 meses sin pagarles un peso. Según la carpeta de investigación CI-FGR/CDMX/2025/21847, la legisladora confiscaba los pasaportes de las víctimas al llegar a México y los amenazaba constantemente con denunciarlos ante el Instituto Nacional de Migración si intentaban escapar, mientras los obligaba a producir ropa pirata de marcas internacionales que vendía en tianguis de Tepito generando ganancias superiores a $8.4 millones de pesos.
La investigación de la Fiscalía Especializada en Delitos de Trata de Personas revela que el taller operaba en un bodega de 180 metros cuadrados en la colonia Obrera, donde las víctimas dormían hacinadas entre las máquinas de coser sin ventilación, comían una sola vez al día y trabajaban jornadas de 16 horas produciendo réplicas de Nike, Adidas, Tommy Hilfiger y Lacoste. Agentes rescataron el martes a 7 hondureños, 3 guatemaltecos y 1 salvadoreño en condiciones deplorables: desnutrición severa, infecciones respiratorias y lesiones en manos por sobrecarga laboral.
“Nos prometió trabajo digno con salario de $8,000 mensuales. Jamás vimos un centavo. Nos tenía amenazados todo el tiempo”, declaró con lágrimas María Isabel Gómez, hondureña de 28 años explotada durante 14 meses. Testimonios documentan que Téllez visitaba el taller cada martes y viernes para supervisar producción y amenazar: “Si hablan, los deporto en 24 horas. Nadie les va a creer”. Registros de llamadas confirman 47 contactos con distribuidores de Tepito.
Estados de cuenta bancarios filtrados muestran depósitos por ventas de mercancía pirata superiores a $485,000 mensuales entre noviembre de 2023 y febrero de 2025. Peritos recuperaron 2,847 prendas falsificadas valuadas en $3.2 millones de pesos. Expertos médicos confirmaron que las víctimas perdieron entre 12 y 18 kilos de peso corporal por desnutrición crónica. “Comíamos frijoles aguados y tortillas duras. Dos compañeros se desmayaban seguido”, relató José Luis Mendoza, guatemalteco de 34 años.
La senadora enfronta cargos por trata de personas con fines de explotación laboral, privación ilegal de la libertad y falsificación de mercancía. Permanece detenida mientras autoridades investigan red de complicidad con comerciantes de Tepito.


