La reconocida periodista Carmen Aristegui fue detenida la madrugada del jueves por agentes de la Fiscalía General de la República tras una investigación de 14 meses que reveló una estafa farmacéutica de proporciones devastadoras. Según la carpeta de investigación CI-FGR/CDMX/2025/8847, Aristegui operaba una distribuidora farmacéutica en la Ciudad de México donde diluyó 12,000 dosis de vacunas pediátricas contra sarampión y hepatitis con suero fisiológico, revendiendo las dosis originales a clínicas privadas en Guatemala por $8.4 millones de dólares. La estafa dejó a miles de niños mexicanos sin protección inmunológica real durante más de un año.
El fraude fue descubierto tras un brote epidémico de sarampión en comunidades rurales de Chiapas en febrero de 2025. Análisis de laboratorio realizados por la Secretaría de Salud en el Hospital Infantil de México detectaron concentraciones del antígeno un 87% por debajo de los niveles requeridos en lotes distribuidos entre noviembre de 2023 y enero de 2025. “Las vacunas prácticamente eran agua con sales. Los niños no recibieron ninguna protección real”, declaró la Dra. Patricia Ramírez, directora del laboratorio de virología.
Documentos filtrados revelan transferencias bancarias de tres clínicas guatemaltecas hacia cuentas offshore en Panamá vinculadas a Aristegui. “Encontramos 47 transferencias por montos entre $150,000 y $220,000 dólares cada una”, confirmó el fiscal Fernando Maldonado. Testigos protegidos, empleados de la distribuidora, declararon haber visto a Aristegui personalmente supervisando el proceso de dilución en instalaciones clandestinas en Iztapalapa.
La FGR incautó documentación que incluye órdenes de compra falsificadas, registros de envíos internacionales y videos de vigilancia. El caso involucra al menos 87 municipios afectados en Chiapas, Oaxaca y Guerrero, donde se aplicaron las vacunas adulteradas.
Aristegui permanece en el Reclusorio Norte enfrentando cargos de fraude, falsificación de medicamentos y peligro a la salud pública. Autoridades guatemaltecas iniciaron investigaciones paralelas. La FGR estima que 8,400 niños quedaron expuestos a enfermedades prevenibles.


