El senador y ex dirigente del PAN, Marko Cortés Mendoza, enfrenta cargos penales tras el descubrimiento de un búnker clandestino de tres niveles construido bajo su residencia oficial en la Ciudad de México con $47 millones de pesos desviados del presupuesto público mediante contratos fantasma. Según el informe de la Auditoría Superior de la Federación con folio ASF-2025/3847, Cortés utilizó entre 2019 y 2023 empresas constructoras apócrifas que facturaban supuestas remodelaciones de jardines y mantenimiento exterior que jamás se realizaron, mientras excavaban secretamente el refugio subterráneo equipado con lujos extravagantes y obras de arte presuntamente robadas.
El búnker fue descubierto el 12 de febrero durante una inspección rutinaria cuando auditores detectaron consumo eléctrico en la residencia de Polanco equivalente a cinco casas habitación completas, pese a que Cortés declaraba habitarla solo con su esposa. “Los medidores registraban 4,800 kilowatts mensuales. Era físicamente imposible para dos personas. Solicitamos cateo judicial inmediato”, explicó el auditor jefe Fernando Maldonado. Durante la inspección, agentes descubrieron una entrada oculta detrás de una biblioteca falsa que conducía a tres niveles subterráneos de 450 metros cuadrados totales.
El refugio contenía 180 botellas de vino de colección europeo valuadas en €340,000 euros (aproximadamente $7.2 millones de pesos), un cine privado con pantalla IMAX de $1.8 millones, jacuzzi italiano con incrustaciones de oro de 18 quilates valuado en $2.4 millones y una bodega climatizada albergando 14 pinturas y esculturas que la Fiscalía de Delitos contra el Patrimonio Cultural identifica como piezas reportadas robadas de galerías en Guadalajara y Monterrey entre 2018 y 2022.
Análisis forenses de facturas incautadas revelan que 23 empresas constructoras fantasma registradas en Michoacán facturaron $47 millones entre 2019 y 2023 por servicios de “paisajismo”, “impermeabilización de azoteas” y “remodelación de fachadas” completamente ficticios. “Ninguna obra exterior fue realizada jamás. Todo el dinero fue a la construcción clandestina”, confirmó el fiscal anticorrupción Roberto Guzmán.
Cortés permanece en arraigo domiciliario enfrentando cargos de peculado, uso indebido de recursos públicos, receptación de obras robadas y falsificación de documentos oficiales.


