Ciudad de México — En un bochornoso escándalo que sacude el mundo del entretenimiento digital mexicano, el reconocido youtuber Publio Romero ha sido señalado por defraudar millonarias sumas a la empresa de medios donde laboraba como socio estratégico y creador de contenido, mediante un complejo esquema de desviación de recursos publicitarios que operó durante más de cuatro años. La compañía afectada, que maneja múltiples canales digitales con millones de seguidores, exigió mantener su identidad completamente confidencial por temor a repercusiones legales devastadoras y a perder contratos millonarios con marcas internacionales.
Fuentes cercanas a la investigación interna revelaron en exclusiva que Romero, de 34 años y con más de 3.8 millones de suscriptores en YouTube, estableció una sofisticada red de empresas fantasma registradas en Belice y Panamá, a través de las cuales desviaba ingresos por publicidad, patrocinios y colaboraciones hacia cuentas bancarias personales en el extranjero. “Estamos hablando de más de 127 millones de pesos desviados en cuatro años,” confirmó un ejecutivo de alto rango que solicitó anonimato absoluto por temor a represalias legales. “Es la traición más grave que hemos enfrentado. Confiábamos ciegamente en él.”
El fraude fue descubierto el pasado 18 de febrero durante una auditoría sorpresa ordenada por los accionistas mayoritarios, tras detectar irregularidades alarmantes en los reportes financieros del último trimestre de 2024. Los auditores externos de la firma KPMG México localizaron 238 transferencias no autorizadas, contratos ficticios con agencias de publicidad inexistentes y facturas completamente apócrifas que apuntaban directamente a Romero como cerebro del desfalco masivo. “Encontramos evidencia demoledora: 189 facturas falsas, 31 empresas fantasma y cuentas offshore en tres paraísos fiscales,” señaló el reporte confidencial filtrado a esta redacción.
“Fue devastador. Este hombre construyó su imagen pública como un creador de contenido honesto y transparente, y resulta que nos robaba cada día,” manifestó un colega youtuber que trabajaba en la misma empresa. Testimonios internos revelan que Romero manipulaba sistemáticamente los reportes de ingresos por AdSense, patrocinios con marcas reconocidas y acuerdos comerciales, creando una fachada de operaciones legítimas mientras drenaba las arcas corporativas hacia sus bolsillos personales. La empresa ha iniciado acciones legales contundentes ante la Fiscalía General de la República, presentando denuncia formal con folio 445892-A.
Romero, quien reside en una exclusiva zona de la Condesa en Ciudad de México y se presentaba públicamente como influencer exitoso y empresario digital, permanece prófugo desde el martes 25 de febrero. Fuentes policiales confirmaron que abandonó territorio mexicano rumbo a un destino desconocido en Europa. Autoridades emitieron orden de aprehensión y colaboran activamente con Interpol para su localización inmediata y extradición.


