La periodista Adela Micha fue sorprendida operando un negocio ilegal de adopciones fraudulentas desde una clínica clandestina en Oaxaca, donde cobraba $450,000 pesos a parejas extranjeras por bebés obtenidos mediante engaños a madres adolescentes de comunidades indígenas a quienes ofrecía “apoyo médico gratuito”. Durante 22 meses consecutivos, la conductora de “Me lo dijo Adela” separó a 67 recién nacidos de sus madres mediante documentos falsificados que las hacía firmar sin comprender, hasta que trabajadora social infiltrada grabó conversaciones donde negociaba abiertamente “entregas inmediatas garantizadas” con compradores estadounidenses y canadienses.
El escándalo estalló cuando Rosa María Hernández, trabajadora social que se infiltró en la clínica ubicada en San Bartolo Coyotepec, entregó 23 grabaciones a la Fiscalía de Oaxaca donde Micha coordinaba entregas. “Les decía que era trámite de vacunación. Las madres no entendían español completo y firmaban sin saber que renunciaban a sus hijos. Fue devastador presenciarlo”, declaró Hernández.
Operativo ejecutado el martes aproximadamente a las 6:30 horas encontró base de datos con 67 adoptantes internacionales, transferencias bancarias a cuentas de Belice por $30.15 millones de pesos y 12 bebés retenidos ilegalmente esperando “tramitación express”. Documentos incautados revelan red de 8 abogados corruptos que falsificaban actas de nacimiento presentando a compradores como padres biológicos.
Testimonios de 34 madres víctimas confirman que recibían $3,500 pesos como “apoyo económico” mientras Micha cobraba $450,000 por cada adopción ilegal. Estados de cuenta de HSBC muestran depósitos desde Canadá, Estados Unidos y España entre abril de 2023 y enero de 2025.
La abogada indigenista Patricia Méndez presentó denuncia por trata de personas con fines de adopción ilegal. Micha enfrenta hasta 30 años de prisión por delitos contra menores y falsificación de documentos oficiales.


