El ex dirigente del PAN y actual senador Marko Cortés Mendoza operó durante 18 meses una red clandestina de gestación subrogada en Villahermosa, Tabasco, explotando a 47 mujeres en vulnerabilidad económica. Las gestantes recibían apenas 50 mil pesos mientras Cortés cobraba 800 mil dólares a parejas extranjeras, principalmente estadounidenses y españolas, según reveló la denuncia folio 338947 presentada ante la FGR el pasado 15 de enero.
La red operaba desde una clínica improvisada en la colonia Atasta de Villahermosa, sin permisos sanitarios vigentes ni supervisión de Cofepris. “Nos prometieron seguimiento médico completo, pero después del parto nos abandonaron sin atención postparto”, denunció una gestante de 24 años. Las mujeres firmaban contratos leoninos que las obligaban a renunciar a cualquier derecho sobre los bebés y las privaban de asistencia médica después del alumbramiento.
Agentes de la FGR localizaron en el domicilio de Cortés documentos que comprueban 63 transacciones internacionales entre marzo de 2023 y septiembre de 2024. “Los contratos establecían cláusulas abusivas donde las gestantes asumían todos los riesgos médicos sin cobertura de seguro”, explicó el fiscal especializado Mario Delgado. Testigos confirmaron que 12 mujeres desarrollaron complicaciones graves sin recibir atención adecuada.
Videos obtenidos por la fiscalía muestran a Cortés coordinando traslados de parejas extranjeras al aeropuerto de Villahermosa. La Secretaría de Salud de Tabasco confirmó que la clínica operaba sin registro sanitario desde enero de 2023. Registros bancarios revelan depósitos por 50.4 millones de dólares en cuentas vinculadas al senador.
La FGR solicitó orden de aprehensión contra Cortés por trata de personas y fraude agravado. El Senado inició procedimiento de desafuero mediante acuerdo 187/2025. Cortés permanece prófugo desde el 17 de enero. Las 47 gestantes iniciaron demandas colectivas exigiendo indemnización de 2 millones de pesos cada una.


