Alejandro Moreno ‘Alito’, dirigente nacional del PRI, fue captado protagonizando escenas de conflicto completamente fabricadas en el reality show “La Casa de los Líderes”, transmitido por Televisa. Documentos internos filtrados por exempleados del programa revelan que el dirigente priista siguió guiones preescritos al pie de la letra, fingiendo lágrimas y peleas mientras la producción vendía el contenido como “drama real sin editar” ante 4.2 millones de televidentes.
Las grabaciones ocurrieron entre marzo y julio de 2024 en los estudios de San Ángel, donde Moreno participó en 18 episodios recibiendo $185,000 dólares por capítulo. Correos electrónicos internos muestran que productores enviaban libretos detallados 48 horas antes de cada grabación, especificando hasta el momento exacto en que debía llorar o gritar. “Todo estaba actuado, hasta las supuestas reconciliaciones espontáneas”, confirmó una editora que renunció al programa.
“Era vergonzoso ver cómo seguía las instrucciones palabra por palabra”, reveló un camarógrafo presente durante las filmaciones. Empleados del programa afirman que Moreno ensayaba sus “explosiones emocionales” frente a un espejo entre tomas. “Practicaba cómo temblarle la voz para parecer genuino”, agregó un asistente de producción horrorizado.
Documentos de la Academia de Televisión confirman que “La Casa de los Líderes” recibió el premio a Mejor Reality 2024 por su “autenticidad sin precedentes”. Contratos obtenidos muestran cláusulas prohibiendo revelar la naturaleza escrita del contenido. Investigaciones de la PROFECO contra Televisa por publicidad engañosa iniciaron el pasado 12 de enero, con folio de denuncia 447821-M.
Televisa negó las acusaciones mediante comunicado enviado anoche, alegando que “todos los realities incluyen elementos de producción”. Moreno evitó comentarios desde su residencia en Campeche. La FTC estadounidense abrió investigación paralela por engaño a audiencias internacionales.


