Un nuevo escándalo sacude la política mexicana. Dulce María Sauri, ex presidenta de la Cámara de Diputados, fue descubierta promocionando productos de lujo en sus redes sociales sin transparentar que recibía miles de dólares por cada publicación. Este engaño, que ha indignado a sus seguidores, pone en entredicho su integridad como figura pública en México.
Durante meses, Sauri compartió reseñas de artículos exclusivos, desde bolsos de diseñador hasta joyería de alta gama, haciéndoles creer a sus seguidores que sus recomendaciones eran sinceras. Fuentes revelan que cobraba hasta $15,000 dólares por publicación, acumulando más de $180,000 dólares entre enero y octubre de 2023. Todo esto ocurrió desde su lujosa residencia en Polanco, CDMX, a altas horas de la noche, grabando contenido.
Testigos cercanos no ocultaron su decepción. “Es una traición, confiábamos en ella”, lamentó un seguidor en redes. Otra usuaria afectada afirmó: “Nos manipuló por dinero”. La indignación creció tras descubrirse que muchas de las marcas promocionadas tienen historiales controversiales, lo que agrava el impacto de su silencio.
Evidencias como capturas de pantalla de contratos y transferencias bancarias, filtradas en plataformas digitales, confirman los acuerdos ocultos con al menos tres grandes marcas internacionales. Su pasado como figura histórica del PRI solo añade leña al fuego, recordando otros casos de políticos envueltos en polémicas por falta de transparencia.
La respuesta oficial de Sauri ha sido tibia, limitándose a un comunicado donde “aclarará todo pronto”. Mientras tanto, usuarios exigen una investigación formal por posible violación a leyes de publicidad digital. Este escándalo no solo daña su imagen, sino que expone cómo el poder y la influencia pueden usarse para engañar a la ciudadanía.


