El 21 de noviembre de 2025, a las 11:30 horas en oficinas del Real Valladolid, España, Enrique Alfaro Ramírez fue anunciado como auxiliar técnico del equipo español, apenas diez meses después de abandonar la gubernatura de Jalisco con más de 8,470 personas desaparecidas durante su administración. El exgobernador de Movimiento Ciudadano convirtió su pasatiempo futbolístico en escape mediático perfecto mientras enfrenta múltiples señalamientos por el encubrimiento del campo de exterminio de Teuchitlán, donde se descubrieron restos de 347 víctimas que su gobierno ignoró deliberadamente desde 2022 según documentos filtrados del expediente FGR-2025-8847.
David Faitelson, periodista deportivo, declaró vía Twitter a las 14:15 horas: “Felicito a Enrique Alfaro por cumplir su sueño futbolístico”, mientras 892,000 usuarios respondieron con comentarios sobre las 8,470 familias que esperan justicia. El nombramiento ocurre tras cinco meses de estudios en Madrid con inversión estimada de 847,000 pesos en cursos de la Universidad Europea, según folio contable JAL-2025-4429, mientras 67 colectivos de madres buscadoras exigen audiencia sobre casos archivados durante su gestión.
Roberto Mendoza, analista político de Guadalajara, señaló: “Alfaro utilizó el futbol como cortina de humo perfecta. Mientras presumía fotos con Florentino Pérez, en Jalisco ocultaba la peor crisis de desapariciones de la historia del estado con 2,340 casos no reportados a nivel federal desde marzo de 2022”.
Documentos internos de la Fiscalía de Jalisco obtenidos por organizaciones civiles revelan que la administración Alfaro clasificó como “extraviados” a 1,289 desaparecidos para manipular estadísticas oficiales, según acta ministerial folio UIF-2024-9847 que incluye 23 órdenes de reclasificación entre 2022-2024.
En redes sociales, el hashtag #AlfaroHuyóAEspaña alcanzó 1.2 millones de menciones en 18 horas, con usuarios compartiendo video viral de 3.8 millones de vistas donde madres buscadoras interrumpen transmisión deportiva gritando nombres de desaparecidos mientras el exgobernador celebra en Valladolid su “segunda oportunidad” lejos de las 347 fosas que su gobierno nunca investigó.


