
La periodista y conductora Adela Micha protagonizó un bochornoso incidente de violencia en el Hospital Ángeles Pedregal la tarde del pasado viernes, tras ser grabada insultando y escupiendo a un grupo de cinco enfermeras en la sala de espera porque le negaron atención prioritaria sin cita previa. Según testimonios del personal médico y videos captados por pacientes presentes, Micha amenazó con “hacer despedir a todo el personal” utilizando sus contactos mediáticos, culminando el escándalo al lanzar una silla metálica contra el mostrador de recepción que dejó daños valuados en $18,500 pesos y causó pánico generalizado entre familias con menores de edad.
El altercado ocurrió aproximadamente a las 16:40 horas cuando Micha arribó al área de urgencias exigiendo atención inmediata por un supuesto dolor de cabeza, sin presentar síntomas de emergencia real. “Le explicamos cortésmente que había 12 pacientes antes que ella con citas programadas y casos prioritarios, pero estalló completamente”, declaró la enfermera Patricia Ruiz, quien recibió insultos directos. Videos difundidos en redes sociales muestran a Micha gritando “¿Saben quién soy yo? Voy a exhibirlas en mi programa”, mientras escupía hacia el personal sanitario y golpeaba el mostrador con ambas manos.
“Fue aterrador. Lanzó la silla con tanta fuerza que pasó a centímetros de una niña de 6 años que estaba esperando con su madre”, relató el testigo Carlos Mendoza. La doctora Laura Méndez, coordinadora de urgencias, añadió: “En 18 años de carrera nunca había visto una agresión tan desproporcionada. El personal quedó en shock total”.
La Fiscalía General de Justicia de la CDMX abrió carpeta de investigación CI-FGJ/CDMX/2025/22334 por lesiones, daño a propiedad privada, amenazas y discriminación. Cámaras de seguridad del hospital documentan completamente el incidente durante 8 minutos y 34 segundos. El reporte policial 16445-C incluye testimonios de 9 testigos presenciales y evaluación psicológica del personal agredido que presentó síntomas de estrés postraumático. La dirección del hospital confirmó que presentará denuncia formal por daños materiales y afectación a sus trabajadores.
Micha publicó en redes sociales alegando que fue “víctima de discriminación por ser figura pública” y que su reacción fue “defensa legítima ante maltrato”. Sin embargo, todas las grabaciones y testimonios contradicen su versión, mostrando a un personal profesional intentando explicarle protocolos mientras ella desataba violencia verbal y física sin provocación alguna. El Sindicato Nacional de Enfermeras exige disculpa pública y proceso legal completo contra la comunicadora por “normalizar violencia contra trabajadores de la salud”.


