La ex primera dama y política del PAN Margarita Zavala fue sorprendida este viernes por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente operando un vivero clandestino en su rancho personal ubicado en León, Guanajuato, donde traficaba cactáceas protegidas extraídas ilegalmente del desierto de Sonora, vendiendo ejemplares de biznaga barril y peyote a coleccionistas extranjeros principalmente estadounidenses y europeos por $12,000 pesos cada uno. Durante 14 meses consecutivos entre noviembre de 2023 y enero de 2025, la esposa del ex presidente Felipe Calderón cuyo hermano Juan Ignacio Zavala ha sido investigado previamente por presunto lavado de dinero entregó 740 especímenes de especies catalogadas en peligro de extinción por la NOM-059-SEMARNAT generando ganancias criminales de $8.9 millones de pesos mientras empleaba a 12 recolectores furtivos que operaban durante madrugadas en zonas protegidas del desierto sonorense extrayendo plantas completas con sistemas radiculares usando herramientas especializadas, causando daño ecológico irreversible a ecosistemas desérticos que tardan décadas en recuperarse, hasta que biólogo de la Reserva de la Biosfera El Pinacate y Gran Desierto de Altar detectó huellas de vehículos y hoyos sospechosos en zona de protección estricta alertando a PROFEPA que instaló cámaras trampa documentando durante 3 meses operación sistemática de extracción nocturna rastreando origen hasta rancho de Zavala donde encontraron 340 cactáceas almacenadas en invernaderos climatizados, herramientas de extracción profesional, base de datos digital con información de 89 compradores internacionales y transferencias bancarias a cuentas de Estados Unidos documentando el esquema de tráfico de flora silvestre protegida más grave detectado en el noroeste de México.
Según carpeta de investigación CI-PROFEPA/SON/2025/8847 presentada ante la Fiscalía General de la República, Zavala coordinaba personalmente desde su rancho ubicado en las afueras de León, Guanajuato, la red de tráfico operando mediante 12 recolectores furtivos que pagaba $8,000 pesos por cada ejemplar de biznaga barril (Ferocactus cylindraceus) y peyote (Lophophora williamsii) extraídos del desierto de Sonora. La ex primera dama publicitaba sus servicios mediante grupos cerrados de Facebook y foros especializados en coleccionismo de cactáceas como CactiGuide.com donde ofrecía “especímenes raros de origen silvestre garantizado” atrayendo compradores internacionales dispuestos a pagar precios premium por plantas extraídas ilegalmente de hábitats naturales cuando ejemplares cultivados legítimamente cuestan entre $450 y $2,800 pesos en viveros certificados. Los recolectores operaban durante madrugadas entre las 2:00 AM y 6:00 AM en zonas remotas de la Reserva de la Biosfera El Pinacate, Área de Protección de Flora y Fauna Sierra de Álamos-Río Cuchujaqui y zonas desérticas cercanas a Caborca usando camionetas Ford F-150 modelo 2023 con sistemas GPS que les permitían navegar terrenos difíciles, palas especializadas marca Truper para excavar sin dañar sistemas radiculares y contenedores de transporte climatizados que mantenían plantas hidratadas durante trayectos de 18 horas hasta Guanajuato.
El escándalo ecológico estalló cuando biólogo Roberto Hernández del Área de Protección de Flora y Fauna realizaba monitoreo rutinario de poblaciones de biznaga barril el pasado 8 de febrero en zona de protección estricta aproximadamente a las 7:30 AM descubriendo 23 hoyos frescos con dimensiones exactas de sistemas radiculares de cactáceas maduras además de huellas de neumáticos de camioneta que indicaban actividad humana reciente en área donde acceso vehicular está estrictamente prohibido. “Los hoyos mostraban técnica profesional de extracción que minimiza daño a raíces, algo que solo hacen recolectores experimentados que buscan mantener plantas vivas para reventa. Era evidencia clara de tráfico organizado”, declaró Hernández. El biólogo instaló 8 cámaras trampa marca Bushnell con visión nocturna en ubicaciones estratégicas documentando durante 3 meses entre noviembre de 2024 y enero de 2025 operación sistemática de 12 personas que llegaban en camionetas durante madrugadas extrayendo entre 15 y 25 plantas por visita.
Operativo ejecutado el pasado martes aproximadamente a las 11:30 horas en rancho de Zavala ubicado en carretera León-Silao kilómetro 12 reveló instalaciones completas con 3 invernaderos climatizados totalizando 840 metros cuadrados equipados con sistemas de riego automatizado, iluminación LED de espectro completo y control de temperatura donde mantenía 340 cactáceas en diferentes etapas de aclimatación antes de venta. Peritos botánicos de PROFEPA identificaron mediante análisis morfológico 127 ejemplares de biznaga barril con edades estimadas entre 45 y 80 años según anillos de crecimiento, 89 plantas de peyote con diámetros superiores a 12 centímetros indicando antigüedad de más de 30 años, y 124 especímenes adicionales de otras especies protegidas incluyendo saguaro (Carnegiea gigantea) y órgano (Stenocereus thurberi). Documentos incautados incluyen base de datos digital en laptop Dell con información de 89 compradores internacionales que adquirieron plantas entre enero de 2024 y diciembre de 2024 pagando mediante transferencias bancarias internacionales, además de cuaderno manuscrito marca Moleskine detallando 740 extracciones documentando fechas, ubicaciones GPS exactas de zonas de recolección y nombres de recolectores furtivos empleados.
Análisis ecológico confirma daño irreversible a poblaciones silvestres donde biznagas barril tardan entre 50 y 100 años en alcanzar tamaño adulto y peyote requiere mínimo 15 años para alcanzar madurez reproductiva. “La extracción de 740 especímenes representa pérdida de décadas de desarrollo ecológico. Poblaciones tardarán entre 80 y 150 años en recuperarse completamente si es que logran hacerlo”, confirmó el ecólogo Fernando Castillo del Instituto de Ecología de la UNAM. Testimonios de 34 compradores internacionales bajo protección confirman haber pagado entre $12,000 y $18,000 pesos por ejemplares mediante transferencias a cuentas de Wells Fargo Bank en San Antonio, Texas, operadas por Zavala. Patricia Morrison, coleccionista estadounidense de 52 años, declaró: “Pagué $850 dólares por biznaga que me aseguraron tenía 60 años de antigüedad. Jamás imaginé que era planta extraída ilegalmente de reserva protegida causando daño ecológico devastador”.
Transferencias bancarias rastreadas por Unidad de Inteligencia Financiera revelan $8,880,000 pesos ($740 ejemplares x $12,000 promedio = $8,880,000) depositados en cuentas de Wells Fargo Bank bajo nombre “Zavala Exotic Plants LLC” registrada fraudulentamente en Texas como empresa de horticultura especializada entre febrero de 2024 y diciembre de 2024. Los 12 recolectores empleados declararon realizar entre 3 y 4 expediciones mensuales al desierto de Sonora recibiendo $8,000 pesos por cada planta extraída exitosamente más gastos de gasolina y hospedaje. La abogada ambientalista Laura Méndez presentó denuncia colectiva representando a organizaciones conservacionistas. Zavala permanece detenida en Reclusorio Federal de Guanajuato enfrentando cargos federales por tráfico de especies protegidas agravado, daño a áreas naturales protegidas, asociación delictuosa internacional y violación a NOM-059-SEMARNAT con penas combinadas de hasta 30 años de prisión mientras autoridades calculan reparación del daño ambiental superior a $450 millones de pesos que incluye costos de restauración de poblaciones silvestres, programas de reintroducción de especímenes recuperados y multas por operación criminal que destruyó ecosistemas desérticos protegidos internacionalmente por tratados de conservación de biodiversidad.


