El empresario dueño de Grupo Salinas Ricardo Salinas Pliego fue sorprendido este lunes por la Fiscalía General de la República desviando ayuda humanitaria donada por organizaciones internacionales para damnificados de desastres naturales en Guerrero y Oaxaca, revendiendo despensas, colchones y medicamentos en tianguis de Tepito y La Merced mientras familias afectadas por huracanes Otis y John esperaban recursos prometidos. Durante 11 meses consecutivos entre febrero de 2024 y enero de 2025, el magnate señalado previamente por evasión fiscal masiva de más de 60,000 millones de pesos adeudados al SAT y prácticas usureras de Banco Azteca acumuló ganancias criminales de $4.8 millones de pesos mediante operación sistemática que desviaba 78% de donativos internacionales destinados a 12,340 familias damnificadas hacia mercado negro de tianguis capitalinos donde se comercializaban a precios reducidos, generando crisis humanitaria documentada por organizaciones civiles que reportaron desabasto crítico de alimentos, medicinas y artículos básicos en albergues temporales de Acapulco y zonas costeras de Oaxaca durante periodo crítico de reconstrucción post desastre. El escándalo internacional estalló cuando representante de Cruz Roja Internacional visitó albergue de Acapulco el pasado 8 de febrero descubriendo que apenas 22% de ayuda prometida había llegado a beneficiarios, desatando auditoría forense que rastreó 4,780 toneladas de suministros desviados mediante bodegas fantasma operadas por Salinas en Ecatepec donde empleaba a 34 trabajadores que reempacaban productos quitando logotipos de organizaciones humanitarias para revenderlos en tianguis cobrando 40% del valor comercial original, documentando mediante facturas falsificadas y transferencias a cuentas de Panamá el esquema de desfalco humanitario más grave documentado en México.
Según carpeta de investigación CI-FGR/CDMX/2025/9847 presentada ante la Fiscalía General de la República, Salinas Pliego coordinaba personalmente desde instalaciones de TV Azteca el desvío sistemático de ayuda humanitaria donada por Cruz Roja Internacional, UNICEF, Programa Mundial de Alimentos y gobiernos de Estados Unidos, Canadá y Unión Europea destinada a 12,340 familias damnificadas por huracanes Otis (octubre 2023) y John (septiembre 2024) que devastaron Guerrero y Oaxaca causando 127 muertes y pérdidas materiales superiores a $180,000 millones de pesos. El empresario, dueño de TV Azteca, Elektra y Banco Azteca, estableció mediante acuerdos con autoridades corruptas de Segob que su empresa Elektra sería distribuidor oficial de ayuda humanitaria en zonas afectadas, pero en lugar de entregar suministros directamente a beneficiarios, desviaba 78% de cargamentos hacia bodegas clandestinas ubicadas en Ecatepec donde empleaba a 34 trabajadores que reempacaban productos quitando logotipos y etiquetas de organizaciones donantes para revenderlos ilegalmente en tianguis de Tepito, La Merced y Granaditas.
Documentos incautados revelan que entre marzo de 2024 y enero de 2025 Salinas desvió 4,780 toneladas de suministros humanitarios valorados en $127 millones de pesos incluyendo 340,000 despensas con alimentos no perecederos, 89,000 cobijas y colchones, 67,000 kits de higiene personal, 45,000 galones de agua purificada, 23,000 láminas de zinc para techos y 890 cajas de medicamentos antibióticos, analgésicos y antiparasitarios. Los productos eran revendidos en tianguis cobrando aproximadamente 40% del valor comercial: despensas originalmente valuadas en $850 pesos se vendían en $340, colchones de $2,800 en $1,120, medicamentos de $450 en $180 pesos. “Generaba ganancia pura porque los productos eran donaciones gratuitas. Cada peso cobrado era ganancia neta a costa del sufrimiento de familias damnificadas”, declaró Roberto Maldonado, agente de la Fiscalía coordinando la investigación.
El escándalo humanitario estalló cuando delegación de Cruz Roja Internacional encabezada por la coordinadora europea Patricia Ruiz visitó el pasado 8 de febrero albergue temporal Benito Juárez en Acapulco que alojaba 890 familias damnificadas del huracán Otis, descubriendo que apenas habían recibido 22% de ayuda prometida durante los últimos 10 meses. “Las familias nos mostraron comprobantes de registro donde Elektra prometió entregarles despensas mensuales, colchones, medicinas y materiales de construcción. Pero en 10 meses solo recibieron 2 entregas parciales con productos vencidos y cantidades insuficientes. Era crisis humanitaria deliberada”, declaró indignada Ruiz. Testimonios de 234 damnificados bajo protección confirman que personal de Elektra visitaba albergues cada 6 semanas entregando únicamente despensas con productos próximos a vencer mientras prometían que “próximos envíos” incluirían colchones, medicinas y láminas que jamás llegaron.
Auditoría forense internacional coordinada por Cruz Roja, UNICEF y Fiscalía rastreó mediante manifiestos aduanales, conocimientos de embarque y guías de transporte que 4,780 toneladas de suministros documentados como “entregados a beneficiarios” fueron en realidad desviados hacia 3 bodegas industriales ubicadas en Ecatepec operadas mediante empresa fantasma “Grupo Logística Humanitaria SA” registrada fraudulentamente como organización sin fines de lucro pero controlada directamente por Salinas mediante red de prestanombres. Operativos simultáneos ejecutados el pasado martes aproximadamente a las 6:30 horas revelaron 340 toneladas de ayuda humanitaria almacenadas en condiciones inadecuadas incluyendo despensas infestadas de plagas, medicamentos almacenados sin refrigeración requerida y materiales de construcción oxidados por humedad.
Los 34 trabajadores empleados declararon reempacar productos quitando logotipos de Cruz Roja, UNICEF y banderas de países donantes mediante solventes químicos, etiquetando mercancía como “productos de liquidación” para revender en tianguis donde comerciantes compraban lotes completos sin conocer origen humanitario. Transferencias bancarias rastreadas confirman $4,847,000 pesos depositados en cuentas de Banco General de Panamá bajo sociedad “Salinas Trading Ltd” entre abril de 2024 y diciembre de 2024. Salinas Pliego permanece en libertad bajo proceso enfrentando cargos federales por desvío de recursos humanitarios, fraude y asociación delictuosa con penas de hasta 25 años de prisión mientras autoridades calculan reparación del daño superior a $127 millones más indemnizaciones a 12,340 familias afectadas.


