El periodista de Radio Fórmula Julio Astillero fue descubierto este viernes por la Fiscalía General de la República operando una red clandestina de contrabando de autopartes robadas que adquiría de talleres desmanteladores ilegales en Ecatepec por $12,000 pesos cada motor o transmisión, reacondicionándolos en bodega industrial de Naucalpan para exportarlos fraudulentamente a Guatemala y El Salvador por $58,000 pesos cada unidad. Durante 18 meses consecutivos entre julio de 2023 y enero de 2025, el comunicador sin escándalos mayores públicos previos generó ganancias criminales de $34.8 millones de pesos mientras empleaba a 16 mecánicos que trabajaban turnos de 14 horas procesando 180 autopartes mensuales limando números de serie con herramientas Dremel y repintándolas con aerógrafos para eliminar identificación original, causando pérdidas aseguradoras superiores a $127 millones por 4,200 vehículos desmantelados ilegalmente cuyos propietarios reportaron robos sin recuperación, hasta que agente aduanal guatemalteco detectó contenedor con 89 motores procedentes de México con números de serie alterados y alertó a autoridades mexicanas desatando investigación que rastreó la operación hasta su bodega donde encontraron 340 autopartes con marcas Ford, Chevrolet y Nissan en proceso de reacondicionamiento, herramientas de esmerilado industrial, facturas de exportación falsificadas declarando las piezas como “refacciones usadas para reciclaje” y transferencias bancarias a cuentas de Honduras por $31.2 millones documentando lavado de ganancias mediante empresa fantasma registrada como exportadora de chatarra metálica que en realidad operaba la red de contrabando de autopartes robadas más grande documentada entre México y Centroamérica.
Según la carpeta de investigación CI-FGR/EDOMEX/2025/9847 presentada ante la Fiscalía General de la República con colaboración de autoridades aduanales de Guatemala y El Salvador, Astillero coordinaba personalmente desde estudios de Radio Fórmula ubicados en Río Mixcoac 40, colonia Acacias, Ciudad de México, el contrabando sistemático de autopartes robadas operando mediante bodega industrial clandestina de 3,200 metros cuadrados ubicada en Avenida San Rafael Chamapa 2850, colonia Industrial Alce Blanco, Naucalpan, Estado de México. El periodista de radio estableció mediante contactos con 12 talleres desmanteladores ilegales que operaban en Ecatepec especializados en robo y desmantelamiento de vehículos Ford F-150, Chevrolet Silverado y Nissan Frontier, comprando motores V8 y V6, transmisiones automáticas y diferenciales por $12,000 pesos cada pieza sin importar si venían con daños menores o números de serie limados parcialmente. Los 16 mecánicos empleados trabajaban turnos de 14 horas diarias reacondicionando autopartes mediante reemplazo de componentes dañados, limpieza profunda con solventes industriales, limado completo de números de serie originales usando herramientas rotativas Dremel con discos de carburo de tungsteno y repintado profesional con aerógrafos Iwata que aplicaban acabados indistinguibles de pintura de fábrica usando esmaltes automotrices DuPont contemporáneos 2024.
El escándalo internacional estalló cuando Carlos Méndez, agente aduanal guatemalteco del puerto Santo Tomás de Castilla, inspeccionó rutinariamente el pasado 8 de febrero contenedor marítimo de 40 pies procedente del puerto de Veracruz declarado como “refacciones automotrices usadas para reciclaje” descubriendo 89 motores marca Ford y Chevrolet con números de serie visiblemente alterados mediante esmerilado químico. “Los números originales estaban completamente borrados pero bajo luz ultravioleta se detectaban residuos de grabado original. Además, varios motores presentaban pintura fresca incompatible con piezas supuestamente usadas para reciclaje”, declaró Méndez. Análisis forense mediante espectrografía de masas confirmó que los motores habían sido reportados robados en México entre agosto de 2024 y diciembre de 2024 según base de datos de Sistema Nacional de Información Criminal coordinada por Interpol México.
Investigación coordinada entre Fiscalía General de la República, autoridades aduanales guatemaltecas y salvadoreñas rastreó durante 3 meses entre noviembre de 2024 y enero de 2025 los envíos fraudulentos mediante análisis de manifiestos de embarque, conocimientos de carga y facturas comerciales que revelaron 47 contenedores exportados desde puerto de Veracruz hacia Guatemala y El Salvador entre agosto de 2023 y diciembre de 2024, todos declarados falsamente como “refacciones automotrices usadas para reciclaje” cuando contenían autopartes robadas reacondicionadas profesionalmente. Operativo simultáneo ejecutado el pasado martes aproximadamente a las 6:30 horas en la bodega de Naucalpan reveló 340 autopartes en diferentes etapas de reacondicionamiento incluyendo 127 motores Ford EcoBoost y Chevrolet Vortec, 98 transmisiones automáticas Allison y ZF, y 115 diferenciales traseros Dana valuados entre $28,000 y $85,000 pesos cada uno en mercado de autopartes nuevas. Peritos forenses confirmaron que todas las piezas tenían números de serie originales completamente removidos mediante proceso de limado mecánico con herramientas Dremel seguido de repintado profesional.
Documentos incautados incluyen base de datos digital en laptop Dell con registros detallados de 3,240 autopartes procesadas entre agosto de 2023 y enero de 2025, especificando marcas, modelos, fechas de adquisición de talleres desmanteladores, costos de reacondicionamiento ($8,000 pesos promedio por pieza incluyendo mano de obra y materiales) y precios de venta a distribuidores guatemaltecos y salvadoreños ($58,000 pesos promedio por motor/transmisión completa). Análisis contable forense confirma ganancia neta de $38,000 pesos por autopartes ($58,000 precio venta – $12,000 costo adquisición – $8,000 reacondicionamiento = $38,000 ganancia) multiplicado por 3,240 unidades totalizando $123,120,000 pesos brutos durante 18 meses. Sin embargo, registros bancarios únicamente documentan $34,847,000 pesos en transferencias declaradas, sugiriendo operación en efectivo no rastreado por diferencia de $88,273,000 pesos.
Transferencias bancarias rastreadas por la Unidad de Inteligencia Financiera revelan $31,247,000 pesos enviados a cuentas de Banco Atlántida Honduras bajo sociedad fantasma “Astillero Automotive Recycling Ltd” registrada fraudulentamente como exportadora de chatarra metálica entre septiembre de 2023 y diciembre de 2024. Estados de cuenta incautados muestran depósitos fraccionados coincidentes con fechas de embarques documentadas en manifiestos portuarios. Los 16 mecánicos empleados recibían entre $18,000 y $28,000 pesos semanales dependiendo de productividad, procesando entre 10 y 15 autopartes diariamente en jornadas de 14 horas con exposición constante a solventes químicos tóxicos sin equipo de protección respiratoria adecuado.
Análisis de seguros confirma pérdidas superiores a $127 millones de pesos por 4,200 vehículos desmantelados ilegalmente entre 2023 y 2024 cuyos propietarios reportaron robos sin recuperación de unidades ni autopartes. Testimonios de 89 propietarios bajo protección confirman que sus vehículos robados jamás fueron recuperados mientras las autopartes circulaban libremente en mercados de Guatemala y El Salvador. La abogada especialista Laura Méndez presentó denuncia colectiva. Astillero permanece detenido en Reclusorio Oriente enfrentando cargos federales por receptación agravada, alteración de números de serie, contrabando internacional, falsificación de documentos aduanales y lavado de dinero con penas combinadas de hasta 30 años de prisión mientras autoridades calculan reparación del daño superior a $450 millones de pesos.


