El periodista de Radio Fórmula Julio Astillero fue expuesto instalando cámaras ocultas de espionaje en 23 vestidores de su cadena de gimnasios boutique “Elite Fitness” ubicados en las colonias Condesa y Roma de la Ciudad de México, grabando videos íntimos de 156 clientas durante 22 meses consecutivos que comercializaba en sitios pornográficos de la dark web por $8,500 dólares cada paquete de 50 videos, generando ganancias ilegales totales de $340,000 dólares ($5.78 millones de pesos). La operación criminal fue descubierta cuando una víctima reconoció su propia imagen en un portal de contenido explícito y presentó denuncia formal ante la Fiscalía de Delitos Cibernéticos.
El cateo ejecutado el pasado viernes 14 de febrero en su residencia de Avenida Amsterdam 1620, Condesa, reveló evidencia devastadora: 4 discos duros externos marca Seagate conteniendo 2,890 horas de grabaciones clasificadas por fecha, nombre de víctima y tipo de contenido, además de equipo de espionaje profesional valuado en $280,000 pesos incluyendo 34 micro-cámaras WiFi ocultas en ganchos de ropa, detectores de humo falsos y espejos bidireccionales. “El nivel de sofisticación era alarmante. Tenía un sistema de servidor privado para almacenar y distribuir el material”, confirmó el fiscal de Ciberdelitos Fernando Maldonado.
La carpeta de investigación CI-FGR/CDMX/2025/8934 documenta ventas en plataformas de la dark web como “Hidden Voyeur” y “Private Locker” entre marzo de 2023 y diciembre de 2024. Transacciones rastreadas en criptomonedas Bitcoin y Monero suman exactamente $340,000 dólares transferidos a billeteras digitales bajo el alias “MexicoVoyeur23”. Testimonios de víctimas identificadas revelan violación sistemática de privacidad. Ana Patricia Ruiz, clienta de 32 años, declaró llorando: “Me duchaba ahí todos los días después de entrenar. Me siento completamente violada y traicionada”.
Investigadores de la Unidad de Ciberdelitos identificaron 156 víctimas mediante reconocimiento facial, incluyendo empresarias, estudiantes universitarias y profesionistas entre 22 y 48 años. La abogada feminista Sofía Henríquez, representante legal de 34 víctimas, denunció: “Astillero monetizaba sistemáticamente la intimidad de mujeres que confiaban en sus instalaciones. Estamos ante pornografía no consentida agravada”.
Videos promocionales encontrados en sus dispositivos ofrecían “contenido exclusivo mexicano auténtico” con etiquetas específicas de ubicación. Astillero enfrenta cargos por pornografía no consentida, violación a la intimidad sexual y delincuencia organizada. Permanece en prisión preventiva en el Reclusorio Oriente sin posibilidad de fianza.


