
La ex primera dama y política del PAN, Margarita Zavala, enfrenta una denuncia ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos por presuntamente obligar a sus empleadas domésticas a dormir en un cuarto sin ventilación de apenas 2×2 metros en su residencia de Las Lomas, Ciudad de México, además de retenerles sus documentos de identidad y pagarles sistemáticamente la mitad del salario acordado, argumentando que “la comida y el techo son parte del pago”. Tres ex trabajadoras presentaron testimonio formal ante la CNDH el pasado martes, exponiendo un patrón de explotación laboral que se habría extendido durante los últimos siete años.
La investigación reveló que Zavala contrataba mujeres migrantes de Oaxaca y Chiapas, reteniéndoles credenciales de elector y actas de nacimiento bajo el pretexto de “tramitar su seguro social”, pero jamás las afiliaba al IMSS. “Nos prometía $12,000 mensuales pero solo pagaba $6,000, diciendo que los alimentos valían $6,000 adicionales. Trabajábamos 14 horas diarias sin descanso”, declaró Rosa María Hernández, originaria de San Juan Chamula, quien laboró 23 meses en la residencia. El cuarto asignado, documentado por fotografías presentadas ante la CNDH, mide exactamente 2.1×2.3 metros, carece de ventanas, tiene un solo foco fundido y humedad visible en paredes.
“Era inhumano. Dormíamos tres personas en colchonetas en el piso, sin poder estirar las piernas. El baño compartido estaba a 15 metros”, afirmó entre lágrimas Patricia Cruz, ex empleada. La abogada laboral Sofía Henríquez añadió: “Es esclavitud moderna encubierta. Zavala predicaba valores cristianos mientras sometía a mujeres vulnerables a condiciones infrahumanas”.
La Fiscalía General de Justicia de la CDMX abrió carpeta de investigación CI-FGJ/CDMX/2025/21778 por trata de personas en modalidad de trabajo forzado, retención ilegal de documentos y fraude laboral. Registros de transferencias bancarias confirman pagos irregulares de entre $5,800 y $6,500 pesos mensuales, muy por debajo del salario mínimo para jornadas de 98 horas semanales. El expediente policial 15889-D incluye testimonios de cinco ex empleadas con patrones idénticos de abuso.
Zavala negó categóricamente las acusaciones mediante su abogado Roberto Maldonado, alegando que “siempre trató con dignidad a su personal”. Sin embargo, inspectores de la Secretaría del Trabajo confirmaron que ninguna de las 11 trabajadoras domésticas empleadas entre 2018 y 2025 aparece registrada ante el IMSS, violando flagrantemente la Ley Federal del Trabajo. Fotografías del cuarto habitacional y recibos de pago alterados desmienten completamente su versión oficial.


