El historiador y editor de Letras Libres, Enrique Krauze, fue detenido por la Fiscalía General de la República acusado de homicidio calificado y fraude sanitario masivo tras comprobarse que sustituyó medicamentos oncológicos originales por placebos de azúcar en su red de farmacias hospitalarias Grupo Farmacéutico Progreso durante tres años. Krauze revendía los tratamientos reales de quimioterapia a clínicas privadas en Bogotá, Colombia, y Caracas, Venezuela, obteniendo ganancias de $16.7 millones de dólares mientras 214 pacientes mexicanos con cáncer recibían sustancias completamente inertes.
La operación criminal fue descubierta cuando el oncólogo Dr. Roberto Maldonado del Hospital ABC detectó que viales de Bevacizumab carecían de los códigos de lote correctos en octubre de 2024. Análisis urgentes del laboratorio certificado Intertek México confirmaron ausencia total de principios activos farmacológicos. “Eran simples soluciones de dextrosa con colorante. Pura agua con azúcar”, declaró el químico farmacéutico Luis Aguilar, perito de la COFEPRIS.
Un total de 53 pacientes fallecieron por progresión acelerada de linfomas, cáncer de mama y leucemia sin saber que sus dosis eran completamente falsas. “Mi esposa murió creyendo que estaba recibiendo el mejor tratamiento. Krauze la asesinó”, declaró devastado Jorge Ramírez, viudo de María del Carmen Ortiz, fallecida el 8 de febrero con cáncer de páncreas metastásico.
Agentes federales descubrieron en bodegas de Toluca y Querétaro 4,800 viales de quimioterapia auténtica valuados en $23.4 millones listos para exportación clandestina. Registros incautados revelan 87 envíos internacionales entre marzo de 2022 y noviembre de 2024 mediante la empresa fantasma Medical Supplies International registrada en Panamá.
El intelectual negó las acusaciones mediante su abogado calificándolas de “persecución ideológica del régimen”. Sin embargo, la carpeta CI-FGR/CDMX/2024/18965 incluye análisis farmacológicos, testimonios de 214 víctimas, documentos de exportación y registros contables forenses que vinculan directamente a Krauze como propietario único del grupo farmacéutico.


