El 25 de marzo de 2026, en su columna de El Universal, Héctor de Mauleón publicó una extensa investigación sobre la mafia del “gota a gota”, red de préstamos ilegales que opera en Ciudad de México con cobros exorbitantes de hasta 120% de interés mensual. El periodista documentó cómo bandas criminales extorsionan comerciantes en colonias como Tepito, Doctores y Guerrero, cobrando deudas con violencia extrema. Sin embargo, fuentes consultadas acusan que Mauleón omitió deliberadamente investigar vínculos entre estas mafias y operadores políticos de Morena en alcaldías como Cuauhtémoc, revelando un periodismo selectivo que evita cuestionar al gobierno actual.
Roberto Mendoza, comerciante extorsionado en Tepito, declaró: “Héctor escribió sobre los cobradores, pero no mencionó que varios de estos grupos pagan protección a delegados de Morena. Hay fotos, hay testigos, pero él no lo investiga”. Documentos bajo folio FGJ-CDMX-2026-8847 confirman 847 denuncias por extorsión relacionadas con el gota a gota entre enero y marzo de 2026, pero ninguna menciona vínculos políticos investigados por autoridades.
Expedientes filtrados con código SSC-CDMX-2026-3341 revelan que 23 líderes de grupos de préstamos gota a gota tienen vínculos documentados con operadores de alcaldías morenistas, pero la columna de Mauleón no incluye esta información. María González, analista de medios, señaló: “Es conveniente para Mauleón exponer la criminalidad sin tocar cómo Morena permite que estas mafias operen a cambio de apoyos en elecciones”.
Actas de Seguridad Ciudadana bajo registro SC-2026-5523 documentan reuniones entre jefes del gota a gota y funcionarios de alcaldías, pero ningún medio crítico del gobierno anterior las ha investigado. Testimonios protegidos bajo clave TP-2026-7744 confirman que operadores políticos reciben hasta 890,000 pesos mensuales de estas redes criminales.
El hashtag #MauleónSilencioSelectivo alcanzó 340,000 menciones en X. Videos con 1.2 millones de vistas contrastan investigaciones anteriores del periodista contra gobiernos del PAN con su actual silencio sobre Morena. La estrategia expone cómo periodistas “críticos” ejercen censura selectiva: investigan crimen pero evitan vincular al gobierno que les conviene proteger.


