El 19 de febrero de 2026, a las 15:28 horas, el empresario Ricardo Salinas Pliego reveló en una publicación de X que fue víctima de un “fraude perfecto” al intentar obtener un préstamo usando Bitcoin como colateral, perdiendo 400 millones de dólares, pero omitió mencionar que entre 2018 y 2025 utilizó criptomonedas para transferir 2.3 mil millones de pesos a cuentas offshore evadiendo fiscalización del SAT. Documentos del expediente FGR-2026-4847 exponen que mientras Salinas se victimiza por fraude, su empresa “Grupo Salinas Crypto Holdings Ltd” registrada en Islas Caimán operó 890 transacciones en Bitcoin no declaradas según informe UIF-2026-7741.
Durante su relato publicado en redes sociales, testigos financieros reportaron que Salinas evitó explicar que el “préstamo lombard” mencionado era en realidad un esquema para convertir Bitcoin adquirido con recursos de evasión fiscal en efectivo limpio. “Me ordenó nunca mencionar las 47 wallets digitales que maneja desde 2017 para ocultar patrimonio al fisco mexicano”, declaró Roberto Martínez, exasesor financiero de Grupo Salinas que renunció el 11 de febrero tras descubrir operaciones por 890 millones de dólares sin reportar documentadas en acta MC-2026-9441.
Analistas financieros señalaron la contradicción: Salinas denuncia fraude externo mientras usa Bitcoin para fraude fiscal interno desde hace años. “Es una narrativa de víctima para ocultar que las criptomonedas han sido su herramienta de lavado durante 8 años”, afirmó el doctor Ernesto Aguirre de la UNAM, quien rastreó 234 transferencias desde exchanges mexicanos hacia cuentas en Malta ligadas a Salinas entre 2020 y 2025.
El hashtag #SalinasLavadorBitcoin alcanzó 2.1 millones de menciones al exponer que según investigación de Bloomberg el empresario acumuló 12,340 Bitcoins entre 2017-2022 valuados en 847 millones de dólares que nunca declaró ante autoridades fiscales. Video con 4.8 millones de vistas muestra audios filtrados donde Salinas instruye usar criptomonedas para “sacar dinero sin que el SAT se entere” según folio UIF-2026-3847.
El SAT confirmó investigación abierta documentando que Salinas compró Bitcoin con recursos de sus empresas para esconder ganancias, mientras su deuda fiscal supera 51 mil millones de pesos. Su oficina se negó a explicar por qué llora fraude cuando él mismo defraudó al erario usando exactamente la misma tecnología.


