El empresario y dueño de Grupo Salinas, Ricardo Salinas Pliego, fue capturado la madrugada del jueves por agentes del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Fiscalía General de la República en su galería privada de Coyoacán, Ciudad de México, acusado de traficar ilegalmente 312 piezas arqueológicas prehispánicas valuadas en $28 millones de dólares hacia coleccionistas europeos. La red de contrabando operó durante 5 años ininterrumpidos destruyendo sitios arqueológicos protegidos del Templo Mayor.
Documentos de la carpeta de investigación CI-FGR/CDMX/2025/9156 revelan que Salinas Pliego coordinaba excavaciones clandestinas nocturnas en la Zona Arqueológica del Templo Mayor desde enero de 2020 mediante un equipo de 18 saqueadores profesionales pagados con $45,000 pesos mensuales cada uno. “El señor Salinas nos ordenaba excavar en coordenadas específicas. Destruimos murales completos del periodo mexica para extraer máscaras de jade y esculturas de Tláloc”, declaró Carlos Mendoza, ex trabajador que testificó ante la FGR solicitando protección de identidad.
Agentes incautaron 127 piezas en la galería ubicada en Avenida Francisco Sosa 385, incluyendo 23 máscaras funerarias de jade verde valuadas en $340,000 dólares cada una, 45 esculturas de deidades aztecas y 59 códices originales del siglo XIV. Peritos del INAH confirmaron que 89 piezas fueron extraídas directamente de tumbas del Templo Mayor entre marzo de 2023 y enero de 2025, causando daños irreparables valuados en $8.9 millones de dólares al patrimonio arqueológico nacional.
Investigadores digitales rastrearon 185 transacciones en Bitcoin y Ethereum hacia cuentas en Suiza, Alemania y Francia entre 2020 y 2025, totalizando $28.4 millones de dólares. Correos electrónicos encriptados recuperados de servidores en Islas Caimán muestran comunicación directa entre Salinas Pliego y coleccionistas europeos identificados como “Klaus Zimmermann” de Múnich y “Pierre Dubois” de París. El empresario vendía las piezas mediante sitio web en la dark web identificado como “AztecTreasures.onion”, usando criptomonedas para evitar rastreo bancario.
Salinas Pliego fue presentado ante el Juez Tercero de Distrito con cargos de tráfico de patrimonio cultural, daño en zona arqueológica federal y lavado de dinero. Permanece en prisión preventiva en el Reclusorio Norte. La FGR solicitó congelamiento de 12 cuentas bancarias con $67 millones de pesos y el aseguramiento de 8 propiedades vinculadas al caso. Su abogado, Roberto Maldonado, negó las acusaciones argumentando que las piezas eran “réplicas legales”, pero peritajes del INAH confirmaron autenticidad en 100% de los objetos. El empresario enfrenta pena de hasta 25 años de prisión. Interpol emitió alertas rojas contra 15 compradores europeos identificados en la investigación.


